LLiçà d'Amunt

Ajuntament de Lliçà d'Amunt
Escut Ajuntament de Lliçà d'Amunt

Conoce Lliçà

Esta sección contiene toda la información sobre nuestro pueblo, todos aquellos aspectos que contribuyen a que Lliçà d'Amunt sea un municipio singular. Aquí podrás encontrar datos sobre la situación geográfica del pueblo, el origen de su topónimo, así como datos descriptivos del municipio, de los edificios emblemáticos y de su gente. Este espacio te permitirá descubrir cómo es Lliçà d'Amunt y cuáles son sus peculiaridades.

 

Vista general del pueblo
Vista general del pueblo

La historia

El lugar de Lliçà d'Amunt sale documentado el 987, pero la referencia del pueblo vecino de Lliçano Subteriore o de Vall (de Abajo) el 946 presupone ya la existencia de un Lliçà d'Amunt en esa fecha. El lugar era habitado mucho antes, como lo indican los restos de villas romanas en Ca l' Amell Gros y Santa Justa y en la dependencia de Sant Valerià. También se ha localizado un horno de cerámica romana en Ca l' Amell Gros e indicios en otros lugares del término.

 

El término de Lliçà d'Amunt, integrado por las dos antiguas parroquias de Sant Julià y Sant Esteve de Palaudàries, desde sus orígenes conocidos formaba parte del término o dominio de Montbui, originalmente un alodio condal cedido en feudo a Gombau de Besora hacia el 995. Ambas parroquias son mencionadas nominalmente en el 1059 cuando los condes Ramon Berenguer I y Almodis hicieron las paces con Mir Geribert y le cedieron el feudo de Montbui que él reclamaba como parte de la herencia de su esposa Guisla de Besora, hija de Gombau. Estas parroquias no se separaron nunca más del término y, después, baronia de Montbui y como parte integrante de esta fueron propiedad de los descendientes de Mir Geribert, los Santmartí , después de los Montbui, los Planella, de la corona, los Torrelles y del Consell de Cent de Barcelona (1490-1714) y, finalmente, batllia real. Forma municipio propio desde 1836, fecha en que se consumó el descuartizamiento del antiguo término de la baronía.

 

(Fuentet: Gran Enciclopèdia Catalana)

 

L´Auca de Lliçà d´Amunt

El nombre

Parece ser que el nombre de nuestro pueblo deriva del nombre patricio romano Lucius. En el año 989, aparece mencionado como Liciano. El 1174, como Liziano Superiori. En 1359, como Sant Julia de Llissa Sobira.

 

Antiguamente, Lliçà d'Amunt se denominaba Lliçà Sobirà, mientras que Lliçà de Vall se denominaba Licano Subteriore y Liçà Jusà.

 

Este hecho parece confirmar la idea que la diferenciación de los dos pueblos se determina a partir del río (aguas arriba o aguas abajo) y no del situación en el monte (arriba del monte o en el valle). Sin ánimo de crear polémica, creemos más que la decisión de llamar a nuestro pueblo "d'Amunt" y no "de Munt" és más coherente respecto a la decisión de nuestro pueblo vecino, que ha decidido ser "de Vall" en lugar de "d'Avall".

Un pueblo disperso, un territorio fragmentado

Lliçà d'Amunt es uno de los municipios más dispersos y fragmentados del Vallès. Aquí y allá, por todas partes, urbanizaciones nacidas del caos postfranquista de los años setenta cubren las colinas, pequeñas barriadas e infraestructuras se esparcen por todo el plano: tenemos un territorio literalmente salpicado de construcciones humanas.

 

Aunque todavía se trata de un municipio bonito y verde, el territorio está herido y amenazado, ya que a la fragmentación de los pocos espacios agrícolas y forestales que quedan en espacios demasiado pequeños provoca que estos pierdan la rentabilidad agrícola o el valor ecológico. De esta manera, poco a poco se convierten en solares degradados, condenados, por su escaso valor, a ser edificados tarde o temprano.

Un crecimiento desbordado

Lliçà d'Amunt tiene el récord de crecimiento del Vallès Oriental y la segunda posición en la demarcación de Barcelona. En sólo veinte años, Lliçà d'Amunt ha cuadruplicado la población (de 2.600 habitantes en 1981 a 10.000 hab. en 2000), con un aumento medio de 677 nuevos habitantes por año en los últimos tres años. Este crecimiento, sin duda, seguirá igual, ya que aún queda bastante suelo urbanizable como para doblar la población (¡y llegar a los 20.000 habitantes!).

 

 

 

 

 

 

El río y el espacio agroforestal

Lliçà d'Amunt dispone de tres zonas suficientemente grandes, homogéneas y bien conservadas como para que el nuevo plan general las proteja explícitamente como zonas no urbanizables.

 

Estas zonas son:

  1. el ramblazo agrícola que, desde Santa Justa a Can Moncau, envuelve al río Tenes;
  2. las colinas de secano que rodean el antiguo camino de Caldes;
  3. el gran corredor forestal que baja de la cordillera prelitoral, por Palaudàries y Can Lledó, hasta Gallecs y el valle del Besòs.

Es imprescindible que se proteja cada uno de los tres bloques en su totalidad. Todo territorio no protegido es susceptible de urbanización. Si queremos combatir la fragmentación de nuestro espacio agroforestal y, a la larga, su degradación, no basta con proteger pequeños fragmentos especialmente bonitos o interesantes.

 

El río Tenes

 

El riu Tenes

El patrimonio arquitectónico

En el término municipal de Lliçà d'Amunt, además de varias casas solariegas, se conservan cinco iglesias.

 

En el núcleo urbano encontramos la parròquia de Sant Julià de Lliçà d'Amunt, cuyas primeras referencias datan del 1014, rodeada de la pequeña y abarrotada Sagrera. En la Edad Media, se contaban treinta pasos alrededor de la iglesia para delimitar el territorio sagrado y protegido (la Sagrera), donde no se podía ni robar ni delinquir, y donde los payeses vivían en paz.

 

En la colina que cierra el núcleo urbano por poniente, se encuentra la pequeña capilla de Sant Baldiri, de 1727. Más hacia poniente, la capilla de Sant Valerià, citada ya en el año 1094. Ambas se encuentran al pie de dos de los grandes caminos que bajaban de Sant Feliu de Codines a Parets por encima de las líneas de cresta.

 

Entre los valles de Caldes y Tenes, en este oasis natural que es el pequeño valle agrícola de Palaudàries, protegido por el bosque al norte y asediada por las grandes urbanizaciones que lo rodean, encontramos el conjunto monumental de Sant Esteve de Palaudàries, iglesia que aparece documentada en 904 como "Palatio Arias". Dispone de un gran campanario y la única torre-comunidor (lugar en el que el rector bendecía la cosecha y oraba para evitar las tormentas) de la vall del Tenes.

 

Finalmente, al noreste del término, al pie de la antigua vía romana que iba de Aquae Descargas (Caldes) a Granularius (Granollers), encontramos la capilla típicamente románica de Santa Justa y Santa Rufina, cuyas referencias se remontan al año 1072, con un gran campanario de espadaña que parece desproporcionado. La ermita, en medio de un bosquecillo de encinas, está rodeada por campos, y es uno de los lugares más mágicos y emblemáticos del municipio.

 

 Datos extraídos de la web del Idescat

 

Fotos antiguas de Lliçà d'Amunt


  • Riu Tenes

    Riu Tenes

  • Iglesia y cementerio desde Can Malé

    Iglesia y cementerio desde Can Malé

  • C. de Folch i Torres vista desde Can Puig

    C. de Folch i Torres vista desde Can Puig

  • Aplec de Sant Baldiri

    Aplec de Sant Baldiri

  • Ayuntamiento

    Ayuntamiento

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